En el corazón del pintoresco centro histórico de Picciano, el Bed and Breakfast Don Pasquale da la bienvenida a los huéspedes en un ambiente rico en historia y encanto. La propiedad, originalmente diseñada por un ingeniero y piloto de la Primera Guerra Mundial, conserva todo el atractivo de las antiguas residencias abruzzesas, manteniendo su elegancia original a lo largo de los años. A las habitaciones históricas se unen espacios adicionales derivados de una residencia noble local, ofreciendo así una combinación perfecta de tradición y comodidad moderna.
Las habitaciones del B&B son amplias y bien iluminadas, equipadas con todas las comodidades necesarias para una estancia relajante y placentera. Cada habitación está decorada con gusto, conservando detalles rústicos que evocan una cálida hospitalidad, e incluye un baño privado con ducha. Algunas de ellas cuentan con espléndidas vistas panorámicas de las suaves colinas circundantes, haciendo de cada despertar un momento especial.
Despertar en Don Pasquale es sinónimo de autenticidad y placer. El desayuno se prepara con ingredientes frescos y locales y se puede servir directamente en la habitación o en la sala del restaurante Font'Artana, donde los huéspedes también pueden disfrutar de una atmósfera rústica y acogedora. Durante los meses de verano, la terraza se transforma en un rincón ideal para saborear las delicias del desayuno rodeados de verde. Tartas, pasteles y mermeladas caseras enriquecen un buffet de dulces propuestas, mientras que el pan recién horneado y los jugos frescos completan una oferta deliciosa.
La ubicación estratégica del B&B ofrece a los huéspedes la oportunidad de explorar la belleza de Abruzzo, a pocos kilómetros del mar Adriático y de las imponentes montañas del Gran Sasso. Las cercanas oasis naturales como el lago de Penne, así como los característicos pueblos medievales, son solo algunas de las maravillas que descubrir. La tradición abruzzesa se celebra no solo en la hospitalidad, sino también en la cocina del restaurante Font'Artana, donde los platos típicos se preparan con ingredientes de temporada y locales por los chefs de la familia.
Para quienes deseen una estancia caracterizada por la autenticidad y el confort, Don Pasquale representa un refugio acogedor, donde cada rincón cuenta una historia y cada detalle está pensado para hacer sentir a los huéspedes como en casa.