En el corazón del Parque Natural del Mincio, L’Isolo es un pequeño oasis de tranquilidad que da al río. Situada a lo largo de la pintoresca ciclovía E6 Peschiera-Mantova, esta encantadora instalación está inmersa en la naturaleza circundante, donde la vegetación exuberante y el canto de los pájaros crean una atmósfera idílica. Durante las distintas estaciones, los huéspedes pueden admirar la danza de las luciérnagas a finales de primavera, la llegada de los garzas al amanecer y la danza de los cormoranes, que enriquecen el paisaje con colores y bellezas naturales siempre diferentes.
Las habitaciones, confortables y luminosas, combinan elegancia y nostalgia, decoradas con muebles de familia y piezas de diseño que cuentan historias de tiempos pasados. Cada habitación cuenta con una entrada independiente y da al parque jardín, permitiendo disfrutar plenamente de la frescura y la belleza del verdor circundante. Los techos de madera de abeto natural añaden un toque de calidez y hospitalidad, haciendo que cada estancia sea aún más especial.
La calidad del desayuno es un elemento central en L’Isolo, donde cada mañana los huéspedes pueden degustar una selección de dulces caseros, frutas frescas y especialidades locales. En días de buen clima, el desayuno se sirve al aire libre, permitiendo apreciar la belleza de la naturaleza circundante. Hay dos comedores disponibles, uno interior que une el diseño moderno y la tradición agrícola, y uno al aire libre, perfecto para disfrutar del panorama que ofrece el parque.
El jardín, embellecido con antiguas muelas y piedras erráticas, es un lugar ideal para relajarse y meditar, mientras que el aparcamiento privado y la estación de carga para coches eléctricos garantizan la comodidad de los huéspedes. Para aquellos que aman explorar, hay bicicletas disponibles, perfectas para descubrir las maravillosas rutas ciclistas y senderos que rodean Monzambano y las Colinas Morenicas.
La ubicación estratégica de L’Isolo permite acceder fácilmente a algunas de las atracciones más bellas de la zona: desde la histórica Mantua, al Lago de Garda, hasta las encantadoras colinas morenicas. Los visitantes pueden aprovechar eventos culturales, como visitas a sitios de la UNESCO y mercados locales, sin olvidar las delicias enogastronómicas que ofrece la región. Aquí, la tradición gastronómica se mezcla con una hospitalidad familiar que hace que cada estancia sea una experiencia inolvidable.