Sumergida en la tranquilidad de la naturaleza, Bella Villa representa un rincón de serenidad a pocos kilómetros del centro de Rávena. Su estructura, caracterizada por un color fluorescente fluido, se integra perfectamente con el magnífico jardín circundante, que en primavera se transforma en un verdadero espectáculo de florecimiento. Los huéspedes pueden divertirse en la piscina o participar en actividades cuyo centro es un parque infantil seguro y acogedor para los más pequeños.
Las habitaciones, todas con baño privado, son un refugio de confort con refrigerador personal, mosquiteros, ventanas triples y persianas eléctricas. Para hacer la estancia aún más placentera, hay aire acondicionado disponible, mientras que algunos alojamientos ofrecen la posibilidad de una cocina pequeña, que debe ser solicitada al momento de la reserva. La instalación cuenta con un estacionamiento conveniente y ofrece la posibilidad de acampar con servicios dedicados.
El desayuno, un momento de alegría del día, es servido con pasión por Giorgio y Emanuela. Los sabores típicos de Romagna se reflejan en la selección de productos frescos y orgánicos, desde pasteles y croissants hasta piadinas rellenas de embutidos y verduras. Cada mañana se puede disfrutar de una variedad de delicias, como mermeladas caseras y higos caramelizados, preparadas con ingredientes de su granja y de realidades locales. Este toque personal hace que la experiencia culinaria sea auténtica e inolvidable.
Situada en el pintoresco contexto del parque del Delta del Po, Bella Villa se encuentra a corta distancia del mar de Lido di Dante, de la atracción vibrante de Mirabilandia y de la histórica Basílica de Sant’Apollinare in Classe, ofreciendo así los elementos ideales para una escapada a Rávena. La cálida hospitalidad de Giorgio y Emanuela hace que cada huésped se sienta a gusto, invitándolo a descubrir no solo la belleza de los lugares circundantes, sino también la riqueza de la gastronomía local.