Situado en el corazón de la campiña veronesa, Agriturismo Al Barco es una encantadora estructura que tiene raíces en el siglo XVII. Antiguamente gestionado por monjes, el complejo ha sido restaurado con especial atención a la conservación de sus características históricas, incluyendo algunos valiosos frescos religiosos. Hoy, gracias a la familia Serpelloni, el lugar se ha transformado en una acogedora residencia donde los huéspedes pueden redescubrir el encanto de la auténtica vida rural.
El agriturismo ofrece una hospitalidad de calidad con habitaciones y apartamentos bien equipados. Hay seis habitaciones estándar, cada una con baño privado, aire acondicionado y conexión gratuita a internet, así como nueve estudios y apartamentos de dos habitaciones, caracterizados por espacios luminosos y funcionales, ideales para estancias cortas o prolongadas. Cada unidad está equipada con una zona de estar, un dormitorio y una cocina pequeña, completa con utensilios y ropa de casa, lo que hace que la atmósfera sea aún más íntima y cómoda.
La ubicación del agriturismo representa un punto estratégico para explorar la región. A pocos kilómetros se encuentran Verona, una de las ciudades de arte más encantadoras de Italia, y el Lago de Garda, conocido por sus impresionantes paisajes. Los amantes del deporte pueden aprovechar la proximidad a campos de golf de alta calidad y senderos para pasear a caballo, mientras que las familias pueden disfrutar en parques temáticos como Gardaland, situado a menos de 20 km.
Cada mañana, los huéspedes pueden comenzar el día con un desayuno rico en productos frescos, incluyendo frutas, quesos, embutidos y dulces hechos en casa. La familia Serpelloni, dedicada durante generaciones al cultivo de duraznos y kiwis, está orgullosa de compartir los frutos de sus tierras, ofreciendo una experiencia gastronómica auténtica y genuina. Agriturismo Al Barco no es solo un lugar para hospedarse, sino también una invitación a sumergirse en la cultura y las tradiciones culinarias locales.