Sumergido en la belleza de las colinas marchigianas, Pignocco Country House se erige como un refugio sereno sobre Pesaro, envuelto en la tranquilidad de la naturaleza. Esta antigua casa de campo del siglo XVII, recientemente restaurada y amueblada con gusto, presenta habitaciones acogedoras y un encantador mini apartamento, perfecto para aquellos que desean sumergirse en la tradición y la tranquilidad de esta parte de Italia.
La ubicación estratégica permite disfrutar de la belleza del paisaje circundante, con vistas impresionantes que se extienden hasta el mar. Los huéspedes pueden explorar fácilmente las históricas ciudades de Pesaro, Urbino y Fano, así como visitar pintorescos pueblos medievales como Gradara y San Leo, donde se tejen rutas ricas en historia y cultura. Los amantes de la naturaleza apreciarán la proximidad al Parque Natural de San Bartolo, que ofrece senderos panorámicos y una abundancia de flora y fauna.
Pignocco ofrece diversas comodidades, como una encantadora piscina rodeada de antiguos olivos y un parque-jardín donde relajarse y disfrutar de atardeceres inolvidables. Los huéspedes pueden aprovechar un punto de información turística que proporciona detalles sobre eventos locales y sugerencias para descubrir las mejores trattorias típicas de la zona, donde saborear los platos de la tradición marchigiana. La disponibilidad de un servicio de reservas para playas equipadas y restaurantes añade un toque de comodidad a la estancia.
Dentro de la propiedad, la sala de desayunos alberga una gran mesa de madera rodeada de muebles antiguos, creando un ambiente íntimo y familiar. El desayuno, rico y variado, incluye dulces hechos en casa que cuentan las recetas tradicionales de la familia, ofreciendo un comienzo del día lleno de sabor en un entorno encantador.
Gestionada con pasión por las hermanas Anna y Francesca, Pignocco Country House representa no solo un lugar donde alojarse, sino una experiencia inmersa en la cultura y la hospitalidad marchigiana, promoviendo una cálida bienvenida y una verdadera sensación de 'hogar'. Su deseo de hacer que cada huésped se sienta parte de la familia se refleja en cada detalle, haciendo que cada estancia sea especial y personalizada.