En el corazón del Parque del Conero, nuestro B&B ofrece la oportunidad de alojarse en una villa de reciente construcción rodeada de un amplio jardín, un refugio ideal para quienes buscan serenidad y belleza natural. La propiedad, situada a poca distancia del centro de Ancona, se encuentra a solo 2 km de la estación de tren y de las principales atracciones locales, lo que facilita explorar esta encantadora ciudad y sus hermosas playas, como la del Passetto y Portonovo.
El acceso a la villa es simple y cómodo; a 300 metros, el pintoresco pueblo de Pietralacroce ofrece todos los servicios necesarios, incluidos supermercados y restaurantes, además de paradas de autobús que conectan con el centro y otros destinos. Para los amantes de la naturaleza, la proximidad a la playa de Scalaccia invita a refrescantes paseos a lo largo de la costa.
La instalación cuenta con una habitación doble y un apartamento de 50 metros cuadrados, ambos con entrada independiente desde el jardín. La habitación, decorada con gusto, se distingue por su comodidad y funcionalidad. Está equipada con todo lo necesario para una estancia autónoma, incluidos frigorífico, TV y Wi-Fi, lo que permite disfrutar de una hospitalidad cálida y acogedora. El apartamento, espacioso y bien organizado, dispone de una cocina completamente equipada y zonas separadas para vivir y descansar, lo que lo hace perfecto para familias o grupos.
Los huéspedes pueden aprovechar los espacios exteriores, que incluyen una veranda, el jardín y una terraza privada, ideales para momentos de relax al aire libre. El jardín, cercado para garantizar la seguridad, está poblado por Blondie, una perra cariñosa, junto a dos gatos sociables, creando una atmósfera familiar y acogedora donde también amigos de cuatro patas son bienvenidos.
Cada mañana, los huéspedes tienen la opción de gestionar de manera autónoma el desayuno, completamente proporcionado en la habitación, o de solicitar un servicio de desayuno continental o anglosajón, para consumir en el jardín o en la comodidad de su propia habitación. Con la gestión atenta y disponible de Laura y Francesca, la estancia se transforma en una experiencia auténtica y personalizada, donde cada huésped puede sentirse como en casa, rodeado de una naturaleza exuberante y de una cálida acogida.