Casa Rosa es un acogedor bed and breakfast situado en Sesto Ulteriano, un distrito que se destaca por su tranquilidad y encanto, a poca distancia de Milán. Esta espléndida granja del 1500, recientemente renovada, ha mantenido su encanto histórico, combinando comodidades modernas y una atmósfera minimalista que invita a la relajación.
Las habitaciones de Casa Rosa, cada una caracterizada por un nombre literario evocador, ofrecen un espacio elegante y luminoso, decorado con atención al detalle. Cada alojamiento cuenta con baño privado, aire acondicionado, televisión y conexión Wi-Fi, garantizando una estancia colaborativa tanto para familias en busca de aventura como para viajeros de negocios que buscan un ambiente inspirador y relajante. También se ofrece la opción de una habitación con cocina equipada, ideal para aquellos que desean mayor autonomía.
Los huéspedes pueden disfrutar de un servicio de limpieza diario, que incluye el suministro de ropa de cama fresca y un kit de cortesía, permitiéndoles comenzar el día sin preocupaciones. El desayuno es un momento especial, servido en una acogedora veranda que da al jardín lleno de rosas que da nombre a la propiedad. Aquí, las familias pueden encontrar un lugar ideal para relajarse, aprovechando el verdor que caracteriza el espacio exterior.
La ubicación estratégica de Casa Rosa permite explorar fácilmente el vibrante centro de Milán, accesible en coche en unos 15-20 minutos, o utilizar el transporte público, gracias a su proximidad a la línea de metro amarilla de San Donato. Además, el área circundante ofrece restaurantes, bares y tiendas para las necesidades diarias, haciendo que la estancia no solo sea cómoda, sino también rica en oportunidades.
Para aquellos que aman el deporte y el bienestar, hay instalaciones deportivas disponibles en las inmediaciones, mientras que el propio establecimiento cuenta con una piscina donde relajarse durante los cálidos días de verano. Casa Rosa también acoge a amigos de cuatro patas, con la posibilidad de traer animales de pequeña tamaño, haciendo que cada estancia sea aún más especial.
En general, Casa Rosa representa un refugio perfecto que une la cálida hospitalidad con una atención impecable a los detalles, convirtiendo cada estancia en una experiencia inolvidable, inmersa en la belleza y la tranquilidad del campo lombardo.