La Perla del Mercante, enclavada en la encantadora aldea de Mandrio, representa un verdadero oasis de paz inmerso en el corazón de la campiña reggiana. Esta residencia histórica, parcialmente restaurada, se extiende sobre un generoso terreno de 6.000 metros cuadrados, ofreciendo un ambiente sereno donde la naturaleza y el silencio reinan supremos, interrumpidos solo por el alegre ladrido de algún perro o el tranquilo paso de un tractor.
Rodeada de espléndidos viñedos de Lambrusco, la estructura conserva el encanto de antaño, con habitaciones que cuentan historias familiares mientras acoge a huéspedes de todas partes. Aquí, cada rincón refleja una hospitalidad cálida y auténtica, enriquecida con el toque personal del propietario, quien ha encontrado en el bed and breakfast no solo una actividad económica, sino también un apoyo emocional significativo. Después de una larga carrera como vendedor, su amor por la conversación y el diálogo se expresa en cada desayuno compartido, donde la convivencia se convierte en el hilo conductor de días inolvidables.
Su ubicación estratégica permite explorar fácilmente las bellezas circundantes, con Correggio a solo 4 kilómetros, Rio Saliceto a 2 y Carpi a 8, facilitando el acceso a numerosos puntos de interés. No muy lejos, a solo 400 metros, la renombrada quesería ofrece la oportunidad de saborear el exquisito Parmigiano Reggiano, un imprescindible para los amantes de la gastronomía.
La Perla del Mercante es más que un simple lugar de paso; es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, permitiendo redescubrir el lento ritmo de la vida rural, rodeado por la cálida energía de una casa que sigue contando su historia. La naturaleza circundante, el silencio y la autenticidad de la hospitalidad hacen que cada estancia aquí sea una experiencia de restauración para el cuerpo y el alma.