Sumergido en la belleza de las Colinas Morenicas, el Antiguo Caserío Lombardo se erige majestuosamente en Sedena, una serena pedanía de Lonato del Garda, en la provincia de Brescia. Este bed and breakfast, una auténtica joya que data del siglo XVII, ha sido restaurado con maestría para ofrecer una hospitalidad cálida y moderna en un entorno rural excepcional. Rodeado de tres hectáreas de pasto, donde los caballos y los potros viven libres, el caserío representa un refugio ideal para quienes buscan paz y relajación, ya sea una familia en busca de aventuras o una pareja lista para compartir momentos románticos.
La estructura conocida como "La Colombera", parte del antiguo caserío, ofrece alojamientos espaciosos y cómodos para grupos de hasta siete personas. Con una superficie de 60 metros cuadrados distribuidos en dos niveles, los huéspedes pueden disfrutar de un acogedor nido. La planta baja consta de una luminosa sala de estar, completa con un sofá cama, y un amplio baño con ducha. En el primer piso, una habitación amueblada con una cama doble y un sofá cama adicional garantiza versatilidad y comodidad. Las familias con niños son más que bienvenidas, gracias a la disponibilidad de cunas y accesorios a solicitud.
El patio privado, protegido por una puerta automática, ofrece un espacio seguro para el juego de los más pequeños y de los amigos de cuatro patas. Cada parte de La Colombera es exclusiva para los huéspedes, asegurando una privacidad total que invita a disfrutar de la tranquilidad del paisaje circundante. Por la mañana, los huéspedes pueden disfrutar de un abundante desayuno internacional, servido directamente en su suite, con productos frescos y preparaciones personalizables de acuerdo a necesidades dietéticas específicas.
La pasión de Lisa Fabbri Corsarini, la propietaria del caserío, se traduce en una hospitalidad auténtica y sincera, fruto de su deseo de transmitir los valores familiares y la belleza de la naturaleza que rodea esta histórica morada. Los sonidos melodiosos de los pájaros, el susurro del viento entre las hojas y el relinchar de los potros crean una atmósfera que invita a ralentizarse y a reconectarse con la naturaleza.
El Antiguo Caserío Lombardo no es solo una opción de alojamiento, sino una experiencia que enriquece el viaje, un lugar donde el tiempo parece detenerse, donde toda atención se dirige a garantizar el confort y el bienestar de los huéspedes. Una visita a este encantador rincón del mundo promete momentos inolvidables, entre la calidez de la hospitalidad y la belleza intacta del campo.