Ubicada a pocos minutos del centro de Ascoli Piceno, MeraVilla es una histórica casa rural de principios del siglo XX, inmersa en el verde de las suaves colinas picenas. Renovada en los años 70 y recientemente actualizada, la villa combina con destreza elementos de arte y artesanía, creando una atmósfera eco-chic armoniosa que invita a la relajación y a la contemplación.
Rodeada de un parque de dos mil metros cuadrados enriquecido por un antiguo olivar, MeraVilla ofrece un refugio ideal para diversas necesidades. Su ubicación central permite acceder fácilmente no solo al vibrante corazón de la ciudad, que se puede alcanzar en unos pocos minutos, sino también a la maravillosa Riviera delle Palme y a las sugerentes montañas de los Monti Sibillini, todas fácilmente accesibles en quince minutos. Aquí, la belleza del paisaje se entrelaza con un rico patrimonio cultural lleno de historia y tradiciones, como demuestran los característicos eventos folklóricos que animan el territorio.
En el interior, la villa se divide en tres plantas bien definidas. En la planta baja, un gran área rústica da la bienvenida a los huéspedes con una acogedora chimenea, una cocina totalmente equipada y un baño. Al subir al primer piso, se encuentran tres dormitorios decorados con gusto y un salón para momentos de convivencia. La segunda planta, espaciosa y luminosa, alberga otras dos habitaciones y una zona de relax, perfecta para disfrutar de momentos de tranquilidad.
Cada espacio de MeraVilla es un relato de pasiones y creatividad, donde materiales naturales y muebles originales cuentan historias de viajes y encuentros. No faltan obras de artistas contemporáneos que enriquecen aún más el ambiente, dando vida a una constante integración entre comodidad y cultura. En MeraVilla, el arte no solo está presente; es una parte integral de una experiencia que promueve intercambios culturales y acoge eventos dedicados a talentos locales, para una estancia que siempre resulta única y cautivadora.
La estructura, fácilmente accesible desde la autopista y situada en una zona tranquila, también ofrece la comodidad de un amplio aparcamiento. Así, los huéspedes pueden disfrutar de la tranquilidad de la naturaleza sin renunciar a la vitalidad del centro histórico, una de las joyas de Italia. La ubicación estratégica permite explorar las maravillas naturales de la región, desde rutas de senderismo hasta los reconocidos centros termales de Acquasanta, así como las atracciones históricas y religiosas que caracterizan los alrededores.
En este encantador rincón del paraíso, la fusión perfecta entre naturaleza, arte y hospitalidad asegura una estancia inolvidable, en un ambiente donde cada detalle está pensado para ofrecer el máximo confort y belleza.