Había una vez, es un bed and breakfast situado en las pintorescas colinas de Umbría, con una vista encantadora de las antiguas murallas de Perugia. Esta estructura, una auténtica casa rural, es un refugio ideal para aquellos que desean explorar el patrimonio artístico y cultural de la ciudad mientras mantienen un contacto directo con la naturaleza circundante. La propiedad ha sido elegantemente restaurada, conservando los materiales típicos como ladrillos y vigas de madera, reflejando una dedicación al respeto ambiental con la instalación de un sistema fotovoltaico.
El apartamento independiente, situado en el segundo piso, ofrece una acogida cálida y cómoda, decorado con muebles antiguos que evocan historias pasadas. El gran porche adyacente sirve como un rincón de relajación, donde los huéspedes pueden dejarse mecer por el canto de los pájaros o, para los más madrugadores, por el canto del gallo. Afuera, los aromas y sonidos de la naturaleza anuncian un ambiente de serenidad, perfecto para un descanso regenerador.
Había una vez no es solo un lugar donde quedarse, sino una experiencia para vivir. Los amantes de las actividades al aire libre pueden realizar caminatas en los bosques cercanos, dedicarse a la cosecha de productos típicos o explorar la región en bicicleta. Cada rincón de la propiedad encarna la vida rural, ofreciendo la oportunidad de participar en prácticas de jardinería y recolección de aceitunas.
La estructura, manteniendo una atmósfera bucólica, está convenientemente situada a pocos kilómetros del centro de Perugia, fácilmente accesible a través de las carreteras circundantes. Los huéspedes pueden disfrutar de todas las comodidades modernas, desde habitaciones con baño privado hasta áreas comunes donde relajarse, contribuyendo a una verdadera experiencia de hospedaje. El jardín, equipado para niños, se convierte en un panorama de juegos y vida al aire libre, así como un lugar ideal para compartir una copa de vino local.
En este rincón de Umbria, cada estancia se convierte en una oportunidad de conexión con la belleza del paisaje y la cálida hospitalidad local, haciendo de Había una vez no solo un refugio, sino una invitación a descubrir la verdadera esencia de una tierra rica en historia y tradición.