Escondido entre las verdes colinas al borde del bosque, el B&B Alba sul Lago se ofrece como un refugio encantador para aquellos que desean sumergirse en la belleza de la naturaleza. Esta histórica granja, transformada con gusto y esmero, ofrece unas vistas impresionantes del Lago Caldonazzo y los valles circundantes, creando una atmósfera única de tranquilidad y serenidad. Cada rincón de la instalación refleja el amor y la pasión que la dueña, Margherita, ha invertido en crear un lugar acogedor, donde los huéspedes pueden sentirse como en casa.
Las habitaciones, cuidadosamente decoradas y equipadas con baño privado, ofrecen un refugio cómodo y privado. Los huéspedes pueden aprovechar todas las comodidades modernas, incluyendo WiFi gratuito y aire acondicionado, todo en un ambiente familiar y acogedor. Cada mañana, la despertada se anima con un desayuno servido en la veranda, donde un buffet de especialidades dulces y saladas preparadas con amor es para disfrutar mientras uno se deja acunar por la vista panorámica que se abre ante ellos.
El jardín florecido es una invitación a la relajación, un rincón ideal para abandonarse a la lectura de un libro o simplemente contemplar el silencio de la naturaleza circundante. En las cercanías del B&B, los huéspedes pueden descubrir los sabores auténticos de Trentino, a través de mercados y rutas gastronómicas, y dejarse envolver por eventos culturales y exposiciones que animan esta región vibrante.
Para los amantes del deporte, la ubicación estratégica de la instalación es perfecta para quienes desean practicar actividades al aire libre, desde excursiones de verano en las colinas circundantes hasta las pistas de esquí que se encuentran cercanas en invierno. Además, Margherita está feliz de compartir su pasión por el arte del fieltro, ofreciendo la posibilidad de participar en talleres creativos, donde los huéspedes pueden experimentar la elaboración de objetos de lana bajo la guía de expertos locales.
Alba sul Lago no es solo un lugar donde alojarse, sino una experiencia para vivir, un rincón de paraíso donde cada detalle está pensado para hacer que los huéspedes se sientan mimados y parte de una hospitalidad que se transmite a lo largo del tiempo.