En el corazón del campo regiano, el Antico Casale Caroli ofrece un refugio elegante y acogedor, fruto de una cuidadosa restauración que ha preservado el encanto histórico de la zona. Esta residencia, sujeta a una protección parcial por parte del Ministerio de Bienes Culturales, se distingue por su arquitectura típica y su mobiliario de madera rústica, que evocan la atmósfera auténtica de una residencia de época, sin renunciar a las comodidades modernas.
El establecimiento cuenta con cinco amplias habitaciones dobles, entre las que se incluyen tres Junior Suites y dos Suites, cada una equipada con televisión de pantalla plana, minibar, Wi-Fi gratuito, escritorio y baño privado. Las dos habitaciones más grandes disponen de un sofá cama, permitiendo así la hospitalidad para hasta cuatro personas. Los espacios comunes están igualmente cuidados, con un amplio salón situado en la antigua bodega, utilizado para los desayunos y momentos de relajación. Aquí, una acogedora chimenea y un área de estar crean el ambiente perfecto para socializar o simplemente disfrutar de un momento de tranquilidad. Al lado del salón, hay dos baños, uno de los cuales es accesible para huéspedes con discapacidades. Durante los meses más cálidos, el porche exterior resulta ideal para desayunos al aire libre y momentos de ocio, mientras que los huéspedes pueden pasear libremente por el extenso parque que rodea la casa, aprovechando también el aparcamiento reservado.
Profundamente comprometidos con la sostenibilidad, hemos integrado recursos renovables para satisfacer las necesidades energéticas del establecimiento. Un innovador sistema fotovoltaico de 12 kW, con tejas específicas, es uno de los puntos fuertes. Además, los modernos sistemas de calefacción y refrigeración mediante bomba de calor garantizan un bajo impacto ambiental, mientras que la producción de agua caliente se lleva a cabo mediante paneles solares y bombas de calor.
Situado en Praticello di Gattatico, el Antico Casale Caroli se encuentra a un paso de numerosos puntos de interés, haciendo que su ubicación sea particularmente ventajosa. Atracciones como el Museo Cervi, las Termas de Monticelli y las ciudades históricas de Parma y Reggio Emilia son fácilmente accesibles. Cada mañana, el establecimiento ofrece un desayuno que celebra los sabores locales, con una selección de delicias que incluyen bollería fresca, mermeladas orgánicas, yogur y, por supuesto, el ineludible "erbazzone", una tarta salada típica de la tradición emiliana.
Esta residencia no es solo un lugar donde alojarse, sino una experiencia que invita a descubrir lo mejor de la naturaleza y la cultura regiana, a través de una cálida hospitalidad y una atención al detalle que hacen que cada estancia sea realmente especial.