El B&B Adele, situado en el pintoresco Occimiano, ofrece un refugio de serenidad en el corazón del Monferrato, una tierra rica en historia y tradiciones. Esta casa histórica, que pertenece a la familia De Ambrosis desde 1914, es el resultado de una profunda pasión por la hospitalidad, transmitida de generación en generación. La propietaria, Monica, decidió abrir las puertas de su hogar para compartir la belleza del lugar con aquellos que desean escapar del bullicio urbano y sumergirse en una atmósfera de relajación y tranquilidad.
La instalación está enriquecida por un jardín bien cuidado y una vivaz interacción con mascotas, ofreciendo a los huéspedes una experiencia auténtica y familiar. Las suaves colinas circundantes, caracterizadas por viñedos y arrozales, pintan un paisaje encantador, perfecto para quienes aman explorar la naturaleza. Las posibilidades para hacer senderismo, ciclismo o motociclismo son infinitas, permitiendo descubrir cada rincón de esta maravillosa región, famosa también por los Infernot, antiguas bodegas subterráneas patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
El desayuno que ofrece Monica es un momento de dulzura y vitalidad, a menudo disfrutado al aire libre, rodeado de flores. Variadas delicias locales, desde brioches frescos hasta mermeladas caseras, acompañan el café y los zumos de fruta. Para los amantes de la actividad física, la oferta está diseñada para reponer energías y proporcionar un comienzo del día nutritivo, haciendo este momento aún más especial.
El B&B Adele representa no solo un simple lugar de estancia, sino una experiencia cautivadora que invita a descubrir un territorio rico en sabores, cultura y tradiciones. Explorar los pintorescos pueblos, saborear la gastronomía piemontesa y degustar los vinos locales son solo algunas de las oportunidades que esperan a los huéspedes. Este rincón del Monferrato es una invitación a cuidarse a uno mismo, a dejarse envolver por la belleza del paisaje y a redescubrir el placer del tiempo pasado en armonía con la naturaleza.