El B&B San Gregorio está situado en la encantadora aldea del mismo nombre, inmerso en la vegetación y a solo treinta minutos de Cagliari. Esta villa renovada, que conserva el encanto de los años cincuenta, ofrece un refugio tranquilo en un escenario extraordinario, a poca distancia de las playas encantadoras de Costa Rei, Villasimius y Poetto, así como del Parque de los Siete Hermanos.
Las tres habitaciones dobles, decoradas con gusto y atención al detalle, se encuentran en el primer piso y disfrutan de luz natural abundante. Cada una cuenta con baño privado, WiFi, minibar y aire acondicionado, asegurando una estancia cómoda y relajante. Dos habitaciones cuentan con grandes ventanales que dan al verde circundante y al pintoresco pueblo, mientras que la tercera ofrece una vista serena del patio interno y las colinas que abrazan la propiedad.
Cada mañana, los huéspedes pueden disfrutar de un desayuno rico y variado, preparado con ingredientes frescos y de temporada, que incluye leche, café, té, mermeladas caseras, yogur, zumos de fruta y pasteles. Los huéspedes pueden optar por consumir la comida en el patio interior, adornado con plantas y flores, o en la privacidad de su propia habitación en caso de mal tiempo, lo que siempre ofrece un servicio acogedor y atento.
Situado en el pequeño pueblo de San Gregorio, que data de finales del siglo XIX, el B&B se integra perfectamente en un paisaje caracterizado por villas históricas y jardines impecablemente cuidados. Este rincón de Cerdeña es un lugar de paz, donde los amantes de la naturaleza pueden perderse en los senderos del parque y admirar vistas impresionantes a lo largo de la histórica carretera Campu Omu, que conecta el norte y el sur de la isla. La tranquilidad de la aldea solo se interrumpe por la celebración anual de la fiesta del santo patrón, un evento que atrae a residentes y visitantes.
Desde la cálida hospitalidad de la propietaria, que ha encontrado en el pueblo su propio paraíso, los huéspedes podrán percibir una atmósfera íntima y familiar. Su pasión por la naturaleza, el mar y la cultura sarda se refleja en el cuidado con el que se han creado los espacios y en la alegría de recibir a los huéspedes, haciendo de cada estancia una oportunidad para compartir una parte de esta maravillosa experiencia.