Escondido en la tranquilidad del pintoresco pueblo medieval de Monteggiori, el Bed & Breakfast Dulcis in Borgo se presenta como un refugio para aquellos que buscan una estancia caracterizada por la relajación y la belleza. Con vistas a las espléndidas colinas toscanas y a corta distancia de la Costa Versiliana, este acogedor B&B fusiona historia, cultura y hospitalidad en una experiencia única y evocadora.
La atmósfera que se respira dentro de Dulcis in Borgo recuerda el pasado, con sus calles empedradas que cuentan historias de épocas lejanas. Cada habitación, única en su estilo, ofrece un microcosmos de confort y elegancia. Desde la suite con vista espectacular a la costa, hasta la habitación decorada con antiguas baldosas del siglo XIX, cada espacio está diseñado para involucrar a los huéspedes en un viaje a través del tiempo, sin renunciar a la calidez y modernidad que caracterizan la propuesta de Elisa y Marco, los anfitriones.
Las montañas de los Alpes Apuanos enmarcan este rincón del paraíso, mientras que la vista desde la terraza panorámica invita a disfrutar de atardeceres inolvidables. Aquí, el momento del aperitivo se transforma en una experiencia evocadora, donde el sol que se oculta en el horizonte pinta el cielo con colores cálidos, creando una atmósfera perfecta para concluir el día.
Cada mañana, los huéspedes son recibidos con un abundante desayuno buffet que celebra la tradición gastronómica local a través de productos frescos y de kilómetro 0. Deliciosas tartas caseras, focaccias de lenta fermentación y frutas de temporada acompañan las primeras luces del día, prometiendo un despertar que resalta los sabores auténticos de la Toscana. Para quienes emprendan excursiones durante el día, es posible preparar un práctico paquete para llevar, porque cada momento pasado aquí se enriquece con dulces sorpresas.
La ubicación estratégica de Monteggiori permite explorar fácilmente las bellezas artísticas y naturales de la región. Pietrasanta, con sus talleres de arte, y las playas de Viareggio y Forte dei Marmi son accesibles en poco tiempo, al igual que las fascinantes cascadas de Candalla y la cueva de Corchia, para quienes desean sumergirse en la naturaleza y los paisajes impresionantes.
El amor y la pasión de Elisa y Marco por su territorio se reflejan en cada interacción, creando una atmósfera familiar y acogedora que hará que su estancia sea especial. Con una historia de mil años a sus espaldas, Dulcis in Borgo no se propone solo como un lugar para pernoctar, sino como una experiencia que le acompañará al corazón de la Toscana, entre cultura, relajación y auténtica convivencia.