Inmerso en el corazón de los Dolomitas, el B&B Hotel Sonneck se encuentra en Naz Sciaves, a una altitud de 770 metros, un punto de encuentro ideal entre el Valle Isarco, el Val Pusteria y la Alta Valle Isarco. Esta ubicación privilegiada convierte al hotel en un acogedor refugio para ciclistas, motociclistas, senderistas y viajeros de negocios, todos atraídos por la belleza de los paisajes circundantes y la variedad de actividades que la naturaleza ofrece.
Las habitaciones del Sonneck están diseñadas para garantizar la máxima comodidad, brindando a sus huéspedes vistas impresionantes de las montañas. La calidez de la hospitalidad también se refleja en la cocina, donde los huéspedes pueden disfrutar de platos sencillos y genuinos, preparando el terreno para un día de exploración. El desayuno, servido cada mañana, está lleno de especialidades locales: desde delicias recién horneadas, como croissants y pasteles, hasta una amplia selección de quesos y embutidos, todo para comenzar el día con energía.
El hotel cuenta con un bar que ofrece una acogedora terraza, donde los huéspedes pueden relajarse tomando bebidas calientes o frías en un ambiente familiar y sereno. Durante la semana, el restaurante propone un menú de almuerzo que permite degustar otros platos típicos, en un ambiente informal y acogedor.
Para los amantes de la naturaleza, el Sonneck es el punto de partida perfecto para emprender excursiones inolvidables. El camino de las manzanas, que comienza en Natz-Schabs, guía a los visitantes a descubrir la belleza de los frutales locales, mientras que en invierno las áreas de esquí de Gitschberg, Jochtal y Plose son fácilmente accesibles. La proximidad a la ruta ciclista del Val Pusteria hace que el hotel sea particularmente atractivo para los ciclistas, gracias a un servicio de parada y estación para bicicletas disponible.
Con una ubicación conveniente a solo cinco minutos de la salida de la autopista de Bressanone y una parada de autobús cercana, el B&B Hotel Sonneck no solo es fácilmente accesible, sino que también ofrece un refugio al que volver después de un día intenso. Es el lugar ideal para vivir plenamente el encanto y la tradición del Alto Adigio, combinando confort, gastronomía local y un sincero sentido de comunidad.