En el Castello di Sabbia, la belleza natural de Sicilia se entrelaza con una cálida bienvenida, creando el refugio perfecto para aquellos que desean recargar energías y respirar la armonía del mar. Ubicado en Trabia, un pintoresco pueblo pesquero entre Palermo y Cefalù, el B&B da directamente a una playa de guijarros, donde cada mañana los huéspedes son recibidos por el dulce sonido de las olas y una atmósfera serena que invita a la relajación.
La instalación está diseñada para ofrecer una sensación de bienestar y tranquilidad. Los huéspedes pueden disfrutar de un amplio jardín y una terraza solárium con vista al mar, espacios ideales para dejarse mecer por el sol después de un día de exploración. El salón común es el lugar perfecto para encontrar un rincón de paz, ya sea leyendo un libro o simplemente saboreando el silencio. Las habitaciones, todas luminosas y equipadas con terraza privada, están decoradas para garantizar comodidad y privacidad. Cada suite está equipada con aire acondicionado, baño privado, TV de pantalla plana, y muchas cuentan con espectaculares vistas al mar, otorgando un despertar único y memorable cada día.
Después de una noche de descanso, los huéspedes son deleitados con un desayuno auténtico, que presenta una selección de dulces caseros y especialidades locales, junto con opciones internacionales y sin gluten, todo preparado con ingredientes frescos y de calidad. Este momento de convivencia representa un comienzo ideal del día, sumergidos en los aromas y sabores de la tradición siciliana.
La ubicación estratégica del Castello di Sabbia permite explorar las bellezas del noroeste de Sicilia. A pocos kilómetros de Palermo y del puerto de Termini Imerese, la instalación es fácilmente accesible gracias a las autopistas cercanas. Para aquellos que necesiten estacionamiento, hay un servicio disponible a solicitud, junto con opciones de transporte de ida y vuelta al aeropuerto Falcone-Borsellino.
El Castello di Sabbia no es solo un lugar donde alojarse, sino una experiencia auténtica de calidez y hospitalidad, un rincón donde todos pueden sentirse como en casa y disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Aquí, allá en la playa, la simplicidad se transforma en una experiencia rica en emociones y recuerdos inolvidables.