Situado en Pomarance, en el corazón de Toscana, el Agriturismo San Carlo es un encantador refugio rural, perfecto para quienes buscan un contacto auténtico con la naturaleza. Esta antigua casa de campo, hábilmente restaurada, alberga siete apartamentos decorados con muebles originales de principios del siglo XX, creando una atmósfera cálida y acogedora. Los espacios, esenciales y cómodos, cuentan con entradas independientes y calefacción autónoma, ideales para una parada relajante en cualquier época del año.
El gran jardín de aproximadamente 8000 metros cuadrados es una de las características distintivas de la propiedad. Aquí, los huéspedes pueden refrescarse en la piscina, mientras que los niños pueden jugar con seguridad. Los espacios exteriores están enriquecidos con una veranda equipada, donde disfrutar de almuerzos al aire libre y respirar el aire fresco del campo circundante. Además, el agriturismo ofrece una serie de servicios, incluyendo una cancha de bochas, una mesa de ping pong y la posibilidad de alquilar bicicletas de montaña, todos perfectamente integrados en la estructura para una estancia rica en actividades.
Se presta una atención especial a la sostenibilidad ambiental: el Agriturismo San Carlo utiliza energías renovables, como la energía solar térmica y el vapor geotérmico para calentar los alojamientos. El cuidado del medio ambiente también se refleja en la cocina del restaurante, donde los huéspedes pueden degustar platos típicos de la tradición toscana preparados con productos orgánicos de kilómetro cero, cultivados directamente en su propio huerto. Los desayunos elaborados con harinas producidas localmente, mermeladas caseras y carne de alta calidad de los alrededores son solo algunas de las delicias que los visitantes pueden saborear aquí, en un contexto que celebra la cultura gastronómica local.
La ubicación estratégica del Agriturismo San Carlo permite explorar fácilmente las hermosas ciudades cercanas, como Volterra, San Gimignano y la Costa de los Etruscos, todas accesibles a pocos kilómetros. Los amantes de la naturaleza pueden aprovechar encantadores paseos a caballo y senderismo en los pintorescos paisajes toscanos.
Fundada en 1986 por la familia de Bruno, Paola, Simona y Monica, la estructura se ha dedicado durante generaciones a garantizar una acogida cálida y una atmósfera familiar, haciendo sentir a cada huésped como en casa. La armonía entre el confort moderno y la tradición rural hace de este agriturismo un lugar ideal para quienes desean disfrutar de una estancia centrada en la relajación y la buena comida, inmersos en la belleza de la campiña toscana.