Sumergido en las serenas colinas del interior de Finale Ligure, a 300 metros de altitud sobre el mar, el Agriturismo LaValleggia se presenta como un refugio encantador para quienes buscan tranquilidad y belleza natural. Este establecimiento de gestión familiar se ubica dentro de una granja especializada en el cultivo de hortalizas y frutas, rodeada de un fragante huerto que celebra los tesoros de la tradición ligur. El mismo nombre del agriturismo, inspirado en el albaricoque Valleggia, evoca una fruta preciosa y aromática, símbolo de un profundo vínculo con la tierra y su historia.
La residencia se desarrolla en dos plantas, ofreciendo espacios elegantes y acogedores. En la planta baja, los huéspedes pueden disfrutar de una luminosa zona de estar con un salón y un porche que dan a los impresionantes paisajes de la Riviera di Ponente. Aquí también hay una habitación con acceso privado, ideal para garantizar la privacidad. En la planta superior, cinco habitaciones dobles, decoradas con atención al detalle e inspiradas en las frutas y plantas del huerto, ofrecen confort y estilo. Cada habitación cuenta con una terraza o jardín privado, desde el cual se puede admirar el mar, y una de las habitaciones está diseñada para acoger también a huéspedes con discapacidades.
Para una estancia aún más agradable, los huéspedes pueden utilizar un espacio común dedicado, equipado con pequeños electrodomésticos para las necesidades cotidianas. El establecimiento también está destinado a los amantes de la naturaleza: hay plazas disponibles para autocaravanas y tiendas de campaña, completas con servicios sanitarios dedicados. Se reserva un aparcamiento interno gratuito para los huéspedes, con puntos de recarga para bicicletas y coches eléctricos, así como un área segura para el almacenamiento de bicicletas y un rincón dedicado a su lavado.
La atmósfera de LaValleggia se enriquece con opciones de decoración que reflejan un amor por los materiales naturales y las tradiciones locales; el uso de muebles antiguos y detalles inspirados en el huerto crea un ambiente único e íntimo. Cada habitación cuenta una historia, invitando a los huéspedes a explorar los encantos de la naturaleza circundante y a sumergirse en la dolce vita de un agriturismo auténtico y acogedor.