En el corazón de los Dolomitas, en Taibon Agordino, se encuentra Sot l'Agner, una acogedora casa que promete una estancia rica en tranquilidad y belleza. A solo dos horas de Venecia y a poca distancia de Belluno, este refugio es el punto de partida ideal para explorar los majestuosos picos de los Monti Pallidi. La encantadora ubicación permite disfrutar de una atmósfera serena, perfecta para quienes desean sumergirse en la naturaleza y reconectarse consigo mismos.
La proximidad a las estaciones de esquí de Ski Civetta y Falcade-San Pellegrino ofrece oportunidades para los amantes de los deportes de invierno, mientras que en verano las montañas se transforman en un paraíso para excursionistas y entusiastas del trekking. El Valle de San Lucano, adornado por las espléndidas cimas del Monte Agner y de las Pale, es un lugar para recuperar el equilibrio, gracias a senderos de meditación y paseos guiados organizados por Elena, la propietaria, que tiene profundas raíces en este rincón del mundo. Creado con la intención de ofrecer una experiencia de relajación completa, el B&B es la expresión de un amor familiar por la hospitalidad y la belleza natural.
Las habitaciones, Pez y Lares, ofrecen un refugio acogedor. Decoradas con gusto, cada habitación cuenta con un baño privado y camas cómodas, ideales para una escapada romántica o unas vacaciones en familia. Los huéspedes pueden encontrar en su habitación todo lo necesario para las aventuras al aire libre, desde bastones de trekking hasta botellas de agua listas para llevar. Además, para quienes viajan por trabajo, están disponibles comodidades modernas, como WiFi gratuito y puertos USB, en un entorno que combina elegancia y tradición.
Cada mañana, el día comienza con un delicioso desayuno, preparado con ingredientes locales de alta calidad. Los productos frescos, provenientes de granjas y empresas de la zona, reflejan el vínculo con el territorio y el compromiso con una alimentación sostenible. Deliciosos postres caseros y delicias como mermeladas artesanales y miel local ofrecen un despertar dulce y auténtico.
Sot l’Agner no es solo un lugar para quedarse, sino una invitación a descubrir y vivir el encanto de los Dolomitas, alrededor de los cuales la vida se desarrolla siguiendo ritmos suaves y naturales. Aquí, los huéspedes pueden desconectar de la frenética cotidianidad y dejarse envolver por las maravillas de un territorio que encanta y recarga.