Chalet Irene en Livigno es una joya escondida en el corazón del mágico valle del Pequeño Tíbet, donde cada detalle ha sido pensado para garantizar una experiencia de estancia serena y relajante. Situado a unos pocos pasos del centro, este acogedor chalet se encuentra a menos de 200 metros de las pistas de esquí, ofreciendo un acceso fácil para los entusiastas de la montaña.
Construido en 2010, Chalet Irene se destaca por su decoración en madera, lo que crea una atmósfera cálida y cómoda. Los acabados de alta calidad y un excelente aislamiento térmico y acústico se combinan para garantizar una estancia tranquila, mientras que las amplias ventanas ofrecen una vista panorámica de la pista esquiable de Mottolino. La zona circundante cuenta con una variedad vibrante de tiendas y restaurantes, todos a poca distancia a pie.
Gracias al servicio público de transporte gratuito, los huéspedes pueden moverse fácilmente sin la necesidad de usar un automóvil, lo que les permite descubrir la belleza de Livigno sin preocupaciones. En la planta baja del chalet se encuentra el alquiler "Sport4you", donde los huéspedes podrán aprovechar una selección de esquís alpinos y nórdicos, beneficiándose de un descuento exclusivo.
La propiedad está gestionada con pasión por los propietarios, profundamente ligados a la tradición de la hospitalidad en Livigno. Luca, amante de los deportes de montaña, y su esposa Irene, experta conocedora del territorio, están siempre dispuestos a compartir útiles consejos para maximizar la experiencia de los visitantes, desde la elección de rutas de senderismo hasta sugerencias para ir de compras locales.
Chalet Irene también ofrece diversas comodidades, incluyendo un aparcamiento exterior reservado y un garaje calefaccionado a petición. La ubicación central permite acceder fácilmente a las pistas de esquí y a los remontes, haciendo de cada estancia una celebración de la belleza y actividades que este encantador lugar tiene para ofrecer.