Le Querce se erige como un rincón de serenidad en la pintoresca colina de Baja Sardinia, inmerso en una armoniosa fusión de naturaleza y tranquilidad. Propiedades restauradas con pasión se extienden por tres hectáreas de hermosos jardines y matorral mediterráneo, rodeadas de un amplio bosque. Este refugio se accede a través de un camino privado que conduce a un paisaje donde la belleza salvaje de Cerdeña se manifiesta en toda su esencia.
Las residencias, históricamente conocidas como stazzi, ofrecen una variedad de alojamientos. Casa Letizia, un encantador estudio de 30 m², está envuelto en un jardín privado, lo que la convierte en un lugar acogedor para parejas o solteros en busca de tranquilidad. Casa Rosa y Casa Verde, con sus espacios de dos habitaciones de 45-50 m², garantizan una hospitalidad cómoda e independiente. Cada residencia está equipada con un patio y un jardín, ideales para sumergirse en la naturaleza circundante.
Con treinta años de experiencia en el sector de la hospitalidad, Le Querce representa un refugio para aquellos que desean escapar del bullicio, buscando privacidad y silencio. Aquí, los niños menores de 12 años y los grupos ruidosos no son bienvenidos, manteniendo así la atmósfera de refugio que caracteriza el lugar. Los huéspedes pueden disfrutar de estancias mínimas de cuatro noches, que se extienden a seis durante la temporada alta de verano.
La propiedad está completamente cercada y vigilada, ofreciendo un nivel adicional de seguridad y tranquilidad. Cada alojamiento está equipado para estancias cortas y proporciona la posibilidad de preparar comidas de manera independiente, utilizando cocinas completas. La ubicación estratégica, a menos de un kilómetro del mar y a corta distancia del centro de Baja Sardinia, permite explorar fácilmente las maravillosas playas y el animado Porto Cervo, conocido por su vitalidad.
Le Querce representa no solo un lugar etéreo para visitar, sino una experiencia inmersiva en el corazón de la naturaleza, donde cada elemento está diseñado para el bienestar de los huéspedes. La atención al detalle y la atmósfera familiar crean un contexto ideal para aquellos que buscan un descanso regenerador en Cerdeña.