Sumergido en la exuberante campiña de Genzano di Roma, el B&B Casale Ansamagi representa un rincón de serenidad, perfecto para familias, viajeros de negocios y parejas que buscan un refugio romántico. La historicidad de la residencia, con su encanto de antaño, se une a las comodidades modernas para ofrecer una acogida cálida y refinada. Cada rincón de la casa de campo cuenta una historia, mientras que las vistas que se abren a la naturaleza circundante prometen momentos de tranquilidad y contemplación.
Las habitaciones del Casale están diseñadas para evocar las diferentes estaciones, con atmósferas que invitan a la relajación. Entre ellas, hay una habitación doble accesible, equipada con ascensor y entrada independiente, pensada para garantizar total comodidad a todos los huéspedes. Dentro de la instalación, el calor del ambiente familiar se percibe de inmediato, reflejando el compromiso de Anna y su familia en hacer sentir a cada visitante como en casa.
El amplio jardín, enriquecido por olivos centenarios, no solo es un lugar de belleza, sino también un área funcional que ofrece una acogedora casita de madera con una cocina equipada, ideal para preparar comidas con libertad. La hermosa piscina, accesible también para personas con discapacidad, se convierte en el núcleo de la vida al aire libre durante los meses más cálidos. Aquí, los huéspedes pueden disfrutar de momentos de relajación, rodeados de naturaleza.
Cada mañana, los huéspedes pueden degustar un abundante desayuno, en parte tipo buffet y en parte hecho a pedido, que incluye dulces caseros, fruta fresca, selecciones de embutidos y quesos, con la posibilidad de preparar platos calientes bajo petición para satisfacer todos los paladares y necesidades dietéticas. Durante la temporada estival, es posible saborear la primera comida del día en el jardín, a la sombra de los árboles, mientras que en invierno se puede encontrar refugio en la acogedora sala de estar.
El Casale Ansamagi es un punto de partida ideal para explorar la rica cultura e historia que caracteriza la región, con Roma a solo 30 minutos en tren. Esta residencia une el placer del campo con el encanto de la ciudad eterna, convirtiéndola en una opción perfecta para quienes desean combinar relajación y descubrimiento. Con la escrupulosa hospitalidad de la familia que lo gestiona, cada estancia se transforma en una experiencia inolvidable.