Casa Curnet es una encantadora residencia histórica ubicada en el corazón de Balme, que data de 1890 y ha sido recientemente renovada para ofrecer una acogida cálida y confortable. Sus gruesas paredes y techos bajos otorgan al lugar una atmósfera íntima y evocadora, enriquecida por suelos de madera maciza y muebles modernos que crean un equilibrio perfecto entre tradición e innovación.
El refugio es ideal para familias y grupos de amigos que buscan una estancia relajante inmersa en la naturaleza. La ubicación invita a disfrutar de paseos tranquilos y excursiones aventureras, adecuadas para todos, desde principiantes hasta expertos. Las numerosas oportunidades de exploración que rodean la casa prometen experiencias memorables en un entorno natural encantador.
En el último piso, los huéspedes pueden disfrutar de una amplia terraza privada de 25 metros cuadrados, equipada con barbacoa y cómodos sofás, perfecta para momentos de relajación al aire libre. Un balcón angular da a las majestuosas montañas, ofreciendo vistas impresionantes, ideal para contemplar el paisaje circundante.
El segundo piso del edificio, el más amplio, ofrece espacio suficiente para acoger hasta siete personas. Se compone de dos habitaciones dobles independientes, un área de estar con sofá cama y una litera plegable, lo que hace que el ambiente sea versátil y adecuado para las diversas necesidades de los huéspedes. Cada piso está equipado con conexión WiFi gratuita, placa de inducción y estufa de pellets, asegurando la máxima comodidad incluso en los días más frescos.
En Casa Curnet, cada detalle se cuida meticulosamente, garantizando que todo, desde las toallas hasta la ropa de cama, esté disponible para una estancia sin preocupaciones. Cada huésped podrá disfrutar de la cálida hospitalidad que caracteriza esta histórica residencia, una invitación a dejar de lado la rutina diaria y sumergirse en la tranquilidad de la montaña.