La Casa de Brunina, ubicada en uno de los barrios más elegantes y tranquilos de Monza, es un refugio moderno y renovado, diseñado para ofrecer una estancia dedicada al confort y la serenidad. A pocos pasos del centro de la ciudad y del magnífico Parque de la Villa Real, la propiedad se presenta como una base ideal para aquellos que deseen explorar las bellezas locales o disfrutar de la vitalidad de Milán, fácilmente accesible en tren.
En el interior, los huéspedes pueden encontrar una cocina totalmente equipada, perfecta para preparar deliciosas comidas, y una sala de estar luminosa que da a un jardín privado. Aquí, un sofá cama doble y una televisión con acceso a servicios de streaming como Netflix y Amazon Prime ofrecen el confort ideal para momentos de relajación. Una pequeña biblioteca está a disposición de quienes aman sumergirse en la lectura durante su estancia.
La casa cuenta con un dormitorio en altillo con un ambiente romántico, adecuado para dos huéspedes, mientras que una habitación de estilo shabby chic se abre directamente al jardín y ofrece una cama individual convertible en cama doble, asegurando así un entorno íntimo y acogedor. Para las familias con niños, se dispone de una cuna, permitiendo así que los más pequeños se mantengan cerca.
El baño, bien equipado con secador de pelo, toallero y una amplia ducha, está diseñado para asegurar practicidad y confort. Los espacios están acentuados por detalles pensados para el bienestar de los huéspedes, incluyendo un jardín que representa un rincón de paz en un entorno privado. Aquí se puede relajarse lejos del ruido, disfrutando del alivio de un ambiente natural.
No falta un garaje interno para la seguridad del coche, mientras que los amigos de cuatro patas son bienvenidos con una caja de mascotas dedicada. Además, una selección de folletos y mapas está disponible para facilitar la exploración de Monza y sus alrededores. El cuidado por los huéspedes y la atención a los detalles son los puntos fuertes de la Casa de Brunina, donde cada visita está pensada para hacer sentir a sus huéspedes como en casa, acompañados por una cálida bienvenida que también incluye una cesta para un desayuno lleno de frescura y energía. La disponibilidad de la anfitriona, Brunina, asegura que cualquier necesidad pueda ser atendida de inmediato, convirtiendo esta morada en un lugar especial desde el que explorar la belleza y la cultura de Monza.