La Casa del Jazmín se presenta como un refugio encantador en el corazón de Olbia, perfecto para parejas que buscan una estancia refinada y acogedora. Este encantador Bed & Breakfast logra fusionar el confort de un hogar con la elegancia de un hotel de lujo, ofreciendo una atmósfera íntima que invita a la relajación y a la exploración. Los interiores, cuidados en cada detalle, reflejan un estilo armonioso y sofisticado, mientras que los espacios comunes, diseñados para el bienestar de los huéspedes, se prestan a momentos de convivencia y placer.
Cada mañana, los huéspedes pueden deleitarse con un abundante desayuno preparado por los propietarios, Piero y Paola, quienes aportan un toque personal a la experiencia. El menú ofrece una interpretación de la tradición italiana, desde cremosos capuchinos preparados con leche sarda hasta frutas de temporada, galletas integrales y variantes dulces, todo concebido para satisfacer los gustos de cada visitante. La hospitalidad de los propietarios, fruto de una larga tradición sarda, acoge a los huéspedes como parte de la familia, haciendo que cada estancia sea única e inolvidable.
Situada en una zona tranquila de Olbia, la Casa del Jazmín ofrece la comodidad de estar a poca distancia de servicios esenciales como bares, restaurantes y supermercados, mientras se encuentra alejada del tráfico frenético típico de las localidades costeras. El estacionamiento gratuito y siempre disponible contribuye a que la propiedad sea aún más accesible. Desde aquí, las hermosas playas de los alrededores son fácilmente alcanzables incluso en transporte público, con las maravillas de la costa sarda esperándote para ser exploradas.
Además, durante la alta temporada de verano, la propiedad ofrece la posibilidad de organizar excursiones en barco a lo largo de la magnífica costa de la Costa Esmeralda, enriqueciendo aún más una estancia que ya es rica en estímulos y relajación. La Casa del Jazmín no es solo un lugar donde descansar, sino que representa una experiencia completa, capaz de hacer que cada huésped se sienta como en casa, en un rincón de Cerdeña que sabe sorprender y fascinar.