Sumergido en el pintoresco paisaje de Borso del Grappa, el Kiki representa un refugio acogedor para aquellos que desean explorar la belleza natural de la región. Situado en las inmediaciones del punto de aterrizaje Kiki, al norte de Semonzo, este lugar ofrece una estancia caracterizada por la comodidad y la relajación, con áreas comunes diseñadas para fomentar la convivencia y la socialización entre los huéspedes.
Las habitaciones están decoradas con esmero y equipadas con aire acondicionado, calefacción y baño privado, garantizando un ambiente íntimo y relajante. Los huéspedes también podrán utilizar áreas comunes equipadas con refrigerador, hervidor eléctrico y microondas, perfectas para un desayuno autogestionado. Cada mañana, la sala de desayuno común da la bienvenida a los visitantes con una selección de café, jugos frescos, mermeladas artesanales, tostadas, yogur y huevos, permitiendo comenzar el día de una manera simple y sabrosa.
El Kiki cuenta con un jardín ideal para el relax y la gestión del equipo de parapente, perfectamente integrado en el paisaje circundante. Este establecimiento es una base fantástica para los entusiastas del vuelo, con una sala exclusivamente dedicada a las escuelas de vuelo, completa con equipos para breves. El enfoque atento y profesional del personal, liderado por Erica Rigobello, contribuirá a que cada estancia sea memorable.
La ubicación del Kiki es estratégica, al pie del Monte Grappa y a poca distancia de ciudades ricas en historia como Treviso y Padua. Además, el cercano Aeropuerto de Treviso-Antonio Canova facilita la llegada y salida de los huéspedes. Con un total de siete habitaciones distribuidas en dos estructuras, el Kiki puede acomodar hasta 24 personas, convirtiéndose así en un punto de referencia para quienes buscan aventura y tranquilidad en un contexto montañoso original.