Casa Mariuccia se encuentra en el corazón de las colinas lucchesas, a poca distancia del centro histórico de Lucca, y representa un auténtico refugio toscano que fusiona tradición y modernidad. Recientemente renovada, la estructura se desarrolla en dos niveles, acogiendo a los huéspedes en un ambiente cálido y funcional, enriquecido con detalles arquitectónicos que cuentan la historia del lugar.
La planta baja se caracteriza por una amplia sala de estar que se abre a una cocina totalmente equipada, todo iluminado por grandes ventanas que ofrecen luminosidad y una vista del verdor circundante. En el piso superior, una habitación doble y una habitación pequeña con literas ofrecen un alojamiento cómodo para familias o grupos, respaldado por un baño de diseño cuidado, equipado con cabina de ducha. El sofá cama presente en la sala de estar añade una opción adicional para los huéspedes, haciendo que el alojamiento sea altamente versátil.
Cada espacio está decorado con buen gusto, manteniendo elementos originales como las paredes de piedra, que se integran perfectamente con las comodidades modernas. La casa está climatizada, asegurando el máximo confort incluso en los meses más calurosos. Los huéspedes pueden aprovechar una gama completa de accesorios, incluida una cocina de gas, horno, microondas, lavavajillas y una máquina de café, garantizando la máxima autonomía durante su estancia. Además, hay conexión Wi-Fi gratuita, TV satelital y una zona de lavandería, para una acogida pensada hasta en el más mínimo detalle.
Fuera, el jardín privado es un rincón versátil para pasar las tardes al aire libre, equipado con muebles cómodos para comidas o simples momentos de relajación inmersos en la naturaleza. La presencia de dos plazas de aparcamiento adyacentes facilita los desplazamientos, mientras que el contexto circundante es perfecto para exploraciones a pie o en bicicleta a lo largo de los senderos en colinas que rodean la zona.
La ubicación estratégica de Casa Mariuccia permite acceder fácilmente a importantes villas históricas como la Villa Reale y la Villa Grabau, que caracterizan la belleza de la zona. A menos de un kilómetro, los huéspedes pueden encontrar un centro comercial y restaurantes típicos, y la cercana estación de tren de Ponte a Moriano permite explorar las principales ciudades de arte de Toscana, como Pisa y Florencia, haciendo de este lugar la base ideal para descubrir el encanto y la variedad de experiencias que la región tiene para ofrecer.