Incrustada en la exuberante verdor de Cerdeña, esta amplia residencia de dos niveles se presenta como un refugio ideal para quienes buscan comodidad y tranquilidad. Los espacios interiores, bien iluminados y optimizados, dan la bienvenida a los huéspedes en un área de salón cálida y acogedora, caracterizada por una amplia sala de estar, una moderna cocina equipada con placa de inducción y un elegante baño. Una refinada escalera de caracol de hierro conduce al piso superior, donde tres amplias habitaciones y un segundo baño ofrecen descanso y privacidad.
En el exterior, un jardín privado rodea la casa, enriquecido por un pinar y embellecido con palmeras y adelfas, creando una atmósfera serena y natural. Las dos grandes terrazas, orientadas al este y al oeste, son perfectas para disfrutar de la brisa marina, mientras que la veranda cubierta ofrece un acogedor oasis para almorzar al aire libre, protegidos del sofocante calor de la tarde.
La propiedad, adecuada para familias o grupos de hasta siete personas, está equipada con numerosas comodidades, como TV, lavadora y una selección de juegos y libros para los más pequeños. Se presta especial atención a la seguridad de los niños, garantizada por rejas en puertas y ventanas y la disponibilidad de una cuna. El acceso a la casa está facilitado por una puerta eléctrica, que garantiza privacidad y tranquilidad, mientras que un amplio espacio permite estacionar cómodamente el automóvil en el jardín.
Situada en un contexto residencial silencioso pero no aislado, esta casa representa una base ideal para explorar la costa noroeste de Cerdeña. Las hermosas playas de Platamona, famosas por sus extensas arenas y aguas turquesas, se encuentran a solo cinco minutos en coche. Además, en menos de media hora se pueden visitar encantadores lugares como Stintino, con su icónica playa La Pelosa, y Alghero, famosa por su vibrante casco antiguo y sus cautivadores atardeceres.
La privacidad y la serenidad de este rincón de paraíso se equilibran con la proximidad al puerto de Porto Torres, a diez kilómetros, lo que facilita la llegada y salida de esta área rica en bellezas naturales y culturales. Esta estancia se revela no solo como una oportunidad de relajación, sino también como una invitación a descubrir la autenticidad y la profundidad del territorio sardo, con sus tradiciones culinarias y su artesanía local. Una elección meditada para quienes desean sumergirse en una experiencia única en el corazón de Cerdeña.