Casa Ventuno es un acogedor refugio situado en la serenidad del campo salentino, a poca distancia del centro histórico de Tricase. Este rincón de tranquilidad invita a desacelerar, dejando atrás el ritmo frenético de la vida cotidiana. La estructura se distingue por sus tres habitaciones dobles, cada una caracterizada por un elegante baño privado y una entrada independiente que ofrece acceso directo a un encantador jardín. Aquí, los huéspedes pueden disfrutar de momentos de auténtica relajación, inmersos en el verde que rodea la propiedad.
La atmósfera de Casa Ventuno se enriquece con la elección de no tener televisores en las habitaciones, un detalle pensado para promover una experiencia de paz y silencio. Los espacios exteriores están diseñados para el bienestar, con rincones íntimos donde leer o disfrutar de un aperitivo a la sombra de los árboles. Durante los cálidos días de verano, los huéspedes encuentran un alivio en la ducha exterior o pueden disfrutar de una barbacoa entre amigos, mientras que las noches ofrecen la magia de un cielo estrellado. La propiedad está completamente cercada, brindando libertad y seguridad también para las mascotas que son bienvenidas.
La ubicación estratégica de Casa Ventuno permite explorar el bajo Salento, una región rica en historia y bellezas naturales. A pocos kilómetros se encuentran las hermosas playas de las Maldivas del Salento, la piscina natural de Marina Serra y los pintorescos pueblos de Specchia y Presicce. Los amantes del senderismo pueden descubrir rutas impresionantes al borde del mar, calas escondidas y antiguas masserias, mientras que la vegetación mediterránea circundante ofrece emociones y experiencias auténticas.
Casa Ventuno recibe a los huéspedes con un desayuno abundante y variado, que incluye café, té, frutas frescas y secas, galletas artesanales y mermelada, elaborada con ingredientes genuinos y locales. Con un servicio dedicado que habla italiano, inglés y francés, los huéspedes pueden sentirse completamente a gusto, mimados por la pasión y la atención con la que Naïma y Francesco cuidan cada detalle de su hogar. Este es un lugar donde el tiempo parece transcurrir más lentamente, permitiendo redescubrir el valor de la sencillez y la naturaleza, para una estancia inolvidable.