En el corazón de las Marcas, a poca distancia de Urbino y de las hermosas playas, se alza el Casale del Duca, un refugio refinado enclavado entre las suaves colinas de Montefeltro. Esta encantadora morada es el resultado de una cuidadosa restauración de una casa de campo histórica, restaurada con máximo cuidado para respetar la arquitectura tradicional de las Marcas. Aquí, la cálida hospitalidad se une a la elegancia y la tranquilidad, creando un ambiente ideal para una escapada romántica o unas vacaciones relajantes.
Las tres habitaciones para huéspedes, espaciosas y luminosas, ofrecen una acogida personalizada con un carácter único. Cada espacio está enriquecido con detalles decorativos y curativos, con suelos de terracota, vigas de castaño y marcos de madera, elementos auténticos que brindan calidez y autenticidad a cada alojamiento. La comodidad y la creatividad son ingredientes esenciales de esta experiencia, convirtiendo cada estancia no solo en un momento de relajación, sino también en una inmersión en la cultura y la belleza del territorio.
Cada mañana, los huéspedes pueden disfrutar de un desayuno continental preparado con gran pasión. Fruta fresca, pan, cereales y deliciosos pasteles y mermeladas caseras se sirven en un entorno que invita al relax, tanto en el comedor como en el jardín, adornado con un panorama inolvidable. Para aquellos que lo deseen, el menú también puede incluir huevos y embutidos locales, otros toques de sabor para comenzar el día con energía.
La ubicación estratégica del Casale del Duca permite explorar los tesoros históricos y artísticos de la zona. A pocos kilómetros se encuentra Urbino, cuna del Renacimiento, con su fascinante Palacio Ducal y el Oratorio de San Francesco. Los alrededores también ofrecen otras joyas como Urbania, famosa por su espléndido Palacio Ducal, y Casteldurante, conocida por su producción de cerámica artística. Los amantes de la naturaleza encontrarán cerca la Reserva Natural Estatal de la Gola del Furlo, un encantador lugar donde la belleza paisajística se une a una variada flora y fauna, invitando a paseos regeneradores.
En el Casale del Duca, cada detalle está pensado para hacer que los huéspedes se sientan como en casa, inmersos en una atmósfera de serenidad y belleza, un verdadero oasis para quienes desean explorar el encanto atemporal de las Marcas.