Con vistas al mar cristalino de Siracusa, la residencia Case Rotonde representa un encantador refugio inmerso en un entorno natural de extraordinaria belleza. Su ubicación estratégica permite disfrutar plenamente de la suavidad del clima mediterráneo, convirtiéndola en un destino ideal tanto para familias como para grupos de amigos y parejas que buscan un descanso relajante.
Cada unidad de la residencia cuenta con una entrada independiente y está rodeada de un exuberante jardín. Los espacios interiores están diseñados para ofrecer comodidad y funcionalidad, con una sala de estar equipada con un sofá cama, un rincón de cocina, un dormitorio doble y un baño privado con ducha. Además, cada casa cuenta con una acogedora veranda, perfecta para momentos de convivencia al aire libre, donde los huéspedes pueden degustar sabores locales en medio de la vegetación.
La cercanía al mar permite acceder fácilmente a las hermosas playas de Ognina y Fontane Bianche, a menos de dos kilómetros de distancia. Los visitantes pueden explorar la costa en bicicleta o a pie, descubriendo calas tranquilas y solariums equipados. No faltan restaurantes y pizzerías a lo largo de la costa, que ofrecen una variedad de platos típicos. Para los amantes de la aventura, hay inmersiones guiadas y excursiones en barco disponibles, brindando la oportunidad de explorar las maravillas sumergidas de la zona.
Además de la belleza natural, la residencia se encuentra a poca distancia de algunos de los tesoros culturales de Sicilia. Siracusa, con su historia milenaria, se puede alcanzar fácilmente en diez minutos, al igual que la barroca Noto y la encantadora Oasi di Vendicari, un paraíso para los amantes de la naturaleza y la observación de aves. Case Rotonde es, por lo tanto, no solo un alojamiento, sino un punto de partida para una experiencia única entre mar, cultura y naturaleza.