En el corazón del pintoresco campo de Chiaravalle Centrale, el Bed and Breakfast "Da Turi" representa una fusión armoniosa de tradición y confort moderno. Este encantador refugio, que descansa en una colina a 700 metros sobre el nivel del mar, es el resultado de la pasión y el compromiso de la familia Turi, que transformó un antiguo granero en una acogedora casa de huéspedes. Renovado con cuidado a lo largo de los años, el B&B conserva elementos originales de piedra y ladrillo, evocando la atmósfera simple y genuina de la vida rural.
A solo unos kilómetros del mar, la ubicación estratégica del Bed and Breakfast permite a los visitantes explorar las maravillas de la costa jónica, con Soverato a solo 17 km de distancia. Aquí los huéspedes pueden disfrutar de playas equipadas y rincones de naturaleza salvaje. Al mismo tiempo, los amantes de la montaña encontrarán fácilmente los tranquilos bosques de Serra San Bruno, ubicados a 15 km, donde se pueden emprender refrescantes excursiones entre paisajes impresionantes.
Las habitaciones del B&B son un refugio de serenidad, decoradas con un diseño que evoca el "arte povera", reflejando la calidez y autenticidad del entorno circundante. Cada habitación cuenta con baño privado y ofrece detalles pensados para garantizar una estancia cómoda, incluyendo aire acondicionado, televisión y espacios acogedores. La limpieza de las habitaciones es diaria, y la ropa de cama puede ser cambiada bajo petición, asegurando siempre un entorno impecable.
Los huéspedes pueden comenzar su día con un desayuno preparado con productos orgánicos locales, servido en una sala común enriquecida por una chimenea que invita a momentos de convivencia. También hay un patio con plazas de aparcamiento reservadas, para garantizar la comodidad durante la estancia. Abierto desde 2009, el establecimiento es atento a los detalles y evoluciona continuamente para ofrecer una hospitalidad siempre impecable.
El Bed and Breakfast "Da Turi" es una elección ideal para quienes desean sumergirse en la tranquilidad del campo calabrés, sin renunciar a la proximidad del mar y la montaña, en un entorno que celebra la hospitalidad y la calidez típica de una familia unida a las tradiciones locales.