Escondida entre las colinas de los montes Ibleos, la Tenuta Margitello encarna la esencia del campo siciliano, un rincón de paraíso que ofrece una vista panorámica que abraza el golfo de Gela y se extiende hasta el Etna. Esta instalación, fruto de una cuidadosa restauración de antiguas casas de campo, se destaca por su entorno natural y la atención a los detalles, con árboles centenarios de algarrobo y olivo que rodean el área, creando una atmósfera de tranquilidad.
La Tenuta se compone de dos edificios, conectados por caminos inmersos en la verdura, que garantizan privacidad y comodidad. En el edificio principal, se encuentra el restaurante, un acogedor salón con elementos decorativos tradicionales en arte povera, donde los huéspedes pueden saborear platos típicos de la tradición ragusana preparados con ingredientes frescos y orgánicos de la tenuta, como carnes a la parrilla y quesos, acompañados de recetas transmitidas de generación en generación. La terraza panorámica, situada sobre el restaurante, es el lugar ideal para un momento de relajación, perderse en la belleza del paisaje y disfrutar de atardeceres encantadores.
Las habitaciones, elegantemente decoradas, ofrecen un refugio cómodo y equipado con todas las comodidades modernas, que incluyen Wi-Fi gratuito, aire acondicionado y baño privado. Las áreas comunes incluyen una piscina al aire libre y un área dedicada a los niños, perfecta para familias que buscan entretenimiento. Los amantes de la naturaleza pueden explorar las costas y necrópolis cercanas, mientras que el Castillo de Donnafugata y otras maravillas barrocas de Ragusa se pueden alcanzar en pocos minutos, enriqueciendo la estancia con un toque cultural.
El calor de la hospitalidad siciliana se refleja en los servicios ofrecidos, donde cada mañana los huéspedes pueden disfrutar de un desayuno fresco y genuino, preparado con ingredientes de temporada. La Tenuta Margitello representa no solo un lugar donde hospedarse, sino una verdadera experiencia que celebra la simplicidad y la belleza de la vida de campo, invitando a un ritmo de vida más sereno y a un redescubrimiento de los sabores auténticos.