Lo Djoua de Toueno es un refugio encantador situado en el corazón del distrito de Chamençon, en el municipio de Arvier, a una altitud de 1250 metros. Este encantador Bed & Breakfast, resultado de una hábil renovación de un antiguo edificio de piedra y madera que data de 1600, encaja perfectamente en el delicado paisaje montañoso, rodeado de frondosos bosques y jardines bien cuidados. Aquí, la tranquilidad de la naturaleza virgen se une a la calidez de la hospitalidad familiar, creando una atmósfera acogedora y relajante.
Los huéspedes pueden elegir entre tres habitaciones dobles, todas con baño privado, decoradas con gusto y atención al detalle. Cada espacio es producto del trabajo de los propios propietarios, quienes con pasión han logrado conservar el alma tradicional de la montaña, utilizando maderas finas y objetos vintage que cuentan historias de tiempos pasados. Junto a una gran chimenea, el salón abuhardillado ofrece un lugar ideal para comenzar el día con un abundante desayuno, que incluye especialidades locales y una selección de tés e infusiones. La vista del glaciar Ruitor que se despliega ante ustedes hace que este momento sea aún más especial.
En momentos de relax, los huéspedes pueden retirarse al verde espacio exterior, donde pasar noches en compañía, jugando a juegos de mesa o simplemente disfrutando de los colores del atardecer mientras saborean un buen grappa. El arroyo que fluye cerca de la propiedad y los senderos que serpentean por los alrededores ofrecen la oportunidad de explorar el magnífico entorno natural, con acceso directo a rutas de senderismo y a las pistas de esquí de Valgrisenche.
Además de su espléndida ubicación, Lo Djoua de Toueno se encuentra a poca distancia de las famosas pistas de Courmayeur y La Thuile-La Rosière, lo que lo convierte en el punto de partida ideal para los amantes de los deportes de invierno. Para quienes buscan una experiencia de bienestar, la cercanía a las renombradas Termas de Pre Saint Didier, con las que existe una colaboración activa, promete momentos de pura relajación.
Este establecimiento no es solo un lugar donde alojarse, sino que representa un auténtico hogar de montaña, donde el patrimonio de las tradiciones artesanales se entrelaza con la cordialidad y la tranquilidad. Una visita a Lo Djoua de Toueno es como un chapuzón en una realidad auténtica, donde cada rincón es una invitación a desacelerar y disfrutar de las pequeñas alegrías de la vida en la montaña.