Il Sogno di Tino es una fascinante residencia histórica situada en el corazón del pueblo de Cabernardi, en un edificio que data de los años 1700. Esta estructura, parte integral de la historia local, ha sido siempre propiedad de la familia Caverni y ofrece a los visitantes una oportunidad única de sumergirse en los colores y aromas de la región de Las Marcas.
La instalación da a la calle principal, mientras que en la parte trasera se extienden los terrenos familiares, un refugio de tranquilidad que permite apreciar el vínculo entre el pasado y el presente. La importancia histórica también es evidente en el sótano, donde un antiguo prensa de vino de madera recuerda las actividades vitivinícolas que animaban la residencia en el pasado. Los dos pisos superiores han servido como la vivienda principal, encarnando la vida cotidiana de épocas pasadas.
Durante el auge económico de los años 50, vinculado a la industria minera, parte de la planta baja se transformó en espacios comerciales. Sin embargo, con el cierre de la mina en 1956, la residencia cayó en el abandono, experimentando un período de deterioro hasta que Tino, uno de los herederos, inició los primeros trabajos de restauración en los años 80. Tras su fallecimiento en 1991, el palacio permaneció deshabitado hasta que Loredana y su sobrino Sergio decidieron continuar con el trabajo de recuperación, dando nueva vida a este lugar impregnado de historias.
Hoy, Il Sogno di Tino es un acogedor alojamiento que combina elegancia y comodidad, con espacios restaurados que preservan los muebles originales y la autenticidad de la prensa. Actualmente, hay dos unidades de vivienda disponibles: "Le Stanze della Lavanda", un apartamento completo con salón, cocina y dormitorio doble, y "La Stanza del Glicine", una habitación doble que ofrece un rincón de serenidad.
La residencia no es solo un refugio, sino también un punto de partida para descubrir el pueblo y sus alrededores. Situada en el centro del pueblo, los huéspedes tienen fácil acceso a la iglesia, al Museo de la Mina y a locales típicos como el Emporio de Chicco y Fabiola. La belleza del campo marchigiano enmarca una estancia caracterizada por la combinación de historia, cultura y naturaleza, invitando a vivir una experiencia auténtica e inolvidable.