Sumergida en el verde de las colinas toscanas, la Casa Diocesana Mons. Enrico Bartoletti se encuentra en una histórica villa renacentista del siglo XVI, que sigue siendo un rincón de tranquilidad a poca distancia de Lucca, fácilmente accesible en coche o en autobús urbano. Este encantador refugio es un punto de partida perfecto para explorar las maravillas de las ciudades toscanas, como Pisa, Viareggio y Florencia, todas fácilmente alcanzables.
Concebida originalmente a principios del siglo XIX como seminario de verano para la Diócesis de Lucca, la villa sufrió una transformación significativa en los años 70, cuando Mons. Enrico Bartoletti la dedicó a la espiritualidad y la formación, creando un ambiente adecuado para retiros, cursos y hospitalidad para peregrinos y parroquias. Hoy en día, incluso después de varias intervenciones de modernización, la Casa mantiene intacta su sobriedad histórica, enriquecida con comodidades modernas que hacen que la estancia sea agradable y acogedora.
La instalación ofrece 73 camas, distribuidas en habitaciones individuales, dobles y triples, todas equipadas con baño privado y conexión Wi-Fi. Además, cuenta con salas de reuniones, servicio de restauración y una capilla interna, creando así espacios adecuados tanto para momentos de convivencia como para la reflexión personal. Los amplios jardines exteriores ofrecen áreas dedicadas al relax y la socialización, mientras que el césped circundante es ideal para actividades al aire libre, como el fútbol.
La Casa Diocesana está abierta todo el año y gestionada de forma familiar, garantizando un ambiente cálido y acogedor. En sus cercanías se encuentran diversos servicios, incluyendo una iglesia, paradas de autobús y opciones de restauración, con más comodidades como estaciones de tren y supermercados a poca distancia. Este lugar cautiva no solo por su historicidad y belleza arquitectónica, sino también por la posibilidad de vivir experiencias ricas en cultura y espiritualidad en una de las regiones más fascinantes de Italia.