Sumergida en el encantador contexto del pueblo de San Polo, la Locanda Sotto La Luna se presenta como un refugio encantador donde el encanto del pasado se fusiona con el confort moderno. La posada está ubicada dentro de una casa solariega histórica de época medieval, un testimonio auténtico de una era lejana que ha sabido preservar sus características originales a lo largo del tiempo.
Las tres habitaciones, cada una equipada con un baño privado de uso exclusivo, están decoradas con muebles y camas de época que evocan una atmósfera cálida y acogedora, perfecta para aquellos que buscan una estancia rica en encanto. Cada rincón del B&B refleja una renovada nostalgia, invitando a los huéspedes a sentirse envueltos por la calidez de la tradición. La gran cocina, el corazón palpitante de la posada, está adornada con una chimenea centenaria y se convierte en el lugar ideal para redescubrir ritmos lentos y disfrutar de delicias preparadas con ingredientes frescos y locales.
El desayuno es una experiencia que no te puedes perder, caracterizada por productos de excelencia: la miel, variada en sabores, proviene de un productor cercano, mientras que el pan se elabora en un antiguo horno con harinas molidas a piedra y fermentadas de manera natural. Las mermeladas hechas con frutas orgánicas y huevos frescos de gallinas criadas en libertad completan un despertar que deleita los sentidos.
La Locanda Sotto La Luna se encuentra en una ubicación privilegiada, lejos del caos diario pero a poca distancia de los puntos de interés locales. Su silencio y tranquilidad ofrecen una experiencia única, a medio camino entre sueño y realidad. Cada aspecto de la posada cuenta historias de una familia que ha custodiado celosamente este lugar durante siglos, permitiendo a los visitantes sumergirse en una atmósfera de paz y autenticidad.
El pueblo de San Polo, con su arquitectura fascinante y sus caminos empedrados, invita a paseos tranquilos entre la naturaleza y la historia. Los monumentos tardomedievales y las construcciones rurales que caracterizan la zona se integran armoniosamente con el paisaje montañoso, ofreciendo un panorama de rara belleza. En la Locanda Sotto La Luna, el tiempo parece ralentizarse, permitiendo descubrir y apreciar cada momento pasado en esta residencia histórica.