En el corazón de la campiña umbra, el Casale dell'Assiolo emerge como un dulce refugio de tranquilidad, un antiguo edificio de ladrillo que data de 1600, que ofrece una perfecta fusión entre la historia y el confort moderno. Su renovación ha sabido respetar la esencia del pasado, manteniendo intacta la belleza típica de la arquitectura tradicional de la región. Rodeado de una hectárea de terreno salpicado de 250 olivos, el granja invita a momentos de serenidad, donde el silencio es interrumpido únicamente por el melodioso canto de los cernícalos durante las cálidas noches de verano, haciendo que la atmósfera sea aún más evocadora.
Las habitaciones, situadas en la antigua granja, son una celebración de las características arquitectónicas tradicionales umbre, armoniosamente integradas con un diseño moderno que promete una estancia cómoda y relajante. Cada espacio está diseñado para ofrecer un alojamiento donde la tranquilidad y el verdor crean un entorno ideal para la recuperación de energías.
Sumergido en una ubicación estratégica, el Casale dell'Assiolo se presenta como un punto de partida privilegiado para explorar las maravillas de la campiña circundante. Desde la belleza de las colinas toscanas hasta el encanto del Parque del Lago Trasimeno, los huéspedes pueden visitar fácilmente pintorescos pueblos medievales y disfrutar de experiencias culinarias que celebran los sabores del corazón verde de Italia.
El desayuno es uno de los puntos destacados de la estancia, con dulces caseros como pasteles y galletas, acompañados de mermeladas artesanales y frutas frescas recogidas directamente del huerto. Cada mañana se presenta como un momento de alegría, donde el gusto se une a la pasión de la familia Martina, que ha dedicado su esfuerzo a crear una experiencia única y memorable para sus huéspedes.
A pocos pasos de la granja, Castiglione del Lago, reconocido como uno de los pueblos más encantadores de Italia, se convierte en guardián de un patrimonio histórico y cultural extraordinario. Desde aquí, lugares como Montepulciano, Cortona y Pienza son fácilmente accesibles, ofreciendo una variedad de experiencias que van desde el arte hasta la gastronomía. En un contexto tan rico, el Casale dell'Assiolo no es solo un lugar donde hospedarse, sino una invitación a descubrir la belleza atemporal de un territorio que sabe encantar.