La Locanda Tù Marchese ofrece a sus huéspedes una experiencia auténtica en el corazón del Salento, en una antigua residencia histórica del siglo XVIII situada en Matino. Esta masseria urbana, restaurada con pasión por la familia Protopapa, brinda una acogida cálida y familiar, reflejando las tradiciones salentinas en un contexto que une historia y confort modern.
Las diez habitaciones, entre las que se encuentran cinco habitaciones Superior, una Suite y cuatro habitaciones Standard, preservan el encanto de la época con suelos restaurados y sugestivas bóvedas estrelladas, a la vez que ofrecen servicios hoteleros de alta calidad. En el molino subterráneo, un rincón sugestivo, los huéspedes pueden sumergirse en la tranquilidad de un jacuzzi subterráneo, creando un refugio perfecto para el relax.
El desayuno es un momento de compartir y descubrir, donde los aromas de la repostería salentina, como el famoso Pasticciotto, se mezclan con dulces tradicionales y productos frescos. Los platos preparados por la madre Luisa y por la abuela Tetta cuentan historias de una acogida sincera, combinando recetas típicas con ingredientes locales, estrictamente de temporada. Durante el invierno, las comidas se sirven en el molino, mientras que en verano los huéspedes pueden disfrutar de la terraza, saboreando cada bocado a la sombra de la historia.
La Locanda Tù Marchese no es solo un lugar donde quedarse, sino una verdadera inmersión en la cultura gastronómica de Puglia. La trattoria ofrece un menú que rinde homenaje a la cocina rústica y casera, con platos que celebran la Dieta Mediterránea y utilizan ingredientes de la campiña circundante. El amor por la tradición también se refleja en la selección de carnes de calidad, que pueden ser disfrutadas en el restaurante, cuidadas con técnicas de cocción tradicionales.
El pueblo de Matino, situado en una posición estratégica entre las hermosas costas adriáticas e íónicas, invita a exploraciones que abarcan historia y naturaleza. Los huéspedes pueden aprovechar una Bikeroom bien equipada, con bicicletas y rutas GPS para descubrir los invernaderos salentinos, inmersos en la belleza de los paisajes circundantes.
Al acercarse a este rincón de Salento, los huéspedes son recibidos como parte de la familia, en un ambiente que celebra el pasado y invita al presente. Aquí, las tradiciones no son solo recuerdos, sino que viven vibrantes en los platos servidos y en las historias compartidas, haciendo que cada estancia sea única y memorable.