Sumergida en la serenidad del campo, la Locanda Vecchio Novecento se encuentra en una granja cuidadosamente restaurada, respetando la autenticidad arquitectónica y el vínculo emocional con las tradiciones locales. Se han reutilizado creativamente elementos históricos, creando un ambiente acogedor y evocador. Los huéspedes pueden disfrutar de un amplio jardín, ideal para momentos de relajación, mientras que el aparcamiento interno ofrece comodidad y accesibilidad.
Desde 2006, la Locanda también alberga un restaurante, un sueño realizado junto a Stefania, donde la pasión por la buena cocina y la cálida hospitalidad se fusionan. El restaurante, situado en la planta baja, es el corazón palpitante de la instalación, donde se sirve un rico desayuno buffet. Los huéspedes pueden saborear pasteles y mermeladas caseras, embutidos y quesos locales, con opciones sin gluten y adaptaciones para otras intolerancias disponibles bajo petición.
Nuestra filosofía culinaria se basa en ingredientes frescos de alta calidad, muchos de los cuales provienen de nuestro propio jardín, cuidado con dedicación. Colaboramos con pequeños productores locales, seleccionados por la excelencia de sus productos, asegurando una estancia centrada en la autenticidad y la frescura. Cada preparación, desde el pan hasta la pasta y los postres, se elabora en el lugar, un homenaje al sabor auténtico de la tradición gastronómica.
Las habitaciones, situadas en el primer y segundo piso, ofrecen un ambiente íntimo y cómodo; se accede a ellas por escaleras, lo que aumenta la inmersión en la historia del lugar. La Locanda Vecchio Novecento se propone como una base ideal para explorar un valle poco conocido, rico en puntos de interés, donde el encuentro con la gente local enriquece cada experiencia. Aquí, la tradición y la cálida hospitalidad se unen para ofrecer un descubrimiento auténtico de las bellezas del territorio.